Migración Sentimental de mexicanas a Europa. Un estudio incipiente

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DOI: https://doi.org/10.60647/1GDE-KQ43

Resumen

La migración de mujeres mexicanas emparejadas con hombres europeos representa una práctica no nueva pero con un dinamismo sin precedentes. Asumirla como objeto de estudio permite analizar sus implicaciones sociales y su papel en la conformación de la migración mexicana. La migración sentimental implica considerar nuevas motivaciones, destinos, objetivos y actores que en su conjunto fungen como elementos constitutivos de una evolución de la migración nacional en una dimensión globalizadora del mundo. Advertir la diversificación y coexistencia de modalidades migratorias actuales, conduce a buscar propuestas analíticas capaces de responder quiénes, por qué y cómo migran actualmente miles de mexicanas hacia el Viejo Continente. 

Palabras clave: Migración, género, emociones.

Introducción

Existe una población considerable de mexicanas en Europa que no se ajusta al estereotipo del migrante internacional asociado a las consecuencias de crisis económicas o conflictos bélicos. Los medios y gran parte de la academia han perpetuado una imagen estereotipada del migrante, obviando la diversidad de realidades migratorias que coexisten y son constitutivas de las migraciones actuales. Entre estas, la migración sentimental (MS) destaca por estar impulsada no por razones laborales o de supervivencia, sino por emociones y vínculos afectivos de sus actores, en donde los roles sociales de género actúan como catalizador de un orden social dando lugar a esta movilidad poblacional.

Aunque las migraciones suelen analizarse desde una lógica economicista, en las últimas décadas han emergido perspectivas que reconocen motivaciones diversas de las migraciones internacionales, como las afectivas. La diversificación de las razones para migrar requiere incorporar diferentes enfoques interdisciplinarios y nuevas categorías analíticas.

La MS y sus complicaciones analíticas

Migración en apogeo

Según el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), en 2021 había más de 12 millones de mexicanos en el extranjero. El 97% residía en EE.UU., y solo el 3% en el resto del mundo. De los más de 12 millones de mexicanos en el exterior, únicamente 149,418 residían en Europa, con una proporción del 57% mujeres y 43% hombres (IME, 2023). Una composición por género diametralmente opuesta con respecto a la migración mundial compuesta por 53% de mujeres y 47% de hombres (OIM, 2022).

Del total de la población mexicana residente en Europa registrada por el IME, el 28% se catalogó como trabajadores profesionistas, 18% como empleados, 17% estudiantes, un 14% amas de casa, 1% empresarios y un 22% sin precisar (IME, 2017). Pero estas cifras encierran imprecisiones importantes.

La carencia de información oficial y confiable se origina -en parte-, porque la ley mexicana no obliga a sus ciudadanos a registrarse ante las representaciones diplomáticas o consulares al momento de su traslado al exterior; lo que significa que estas cifras muestran únicamente el número de connacionales quienes decidieron voluntariamente registrarse ante alguna oficina de representación mexicana. De igual modo, las instituciones responsables de registrar los extranjeros en cada país también presentan cifras poco precisas de mexicanos en sus propios territorios. La normativa comunitaria europea da a las naciones integrantes, la autonomía metodológica para la contabilización y censo de sus ciudadanos (EU, 2019), generando que los ciudadanos mexicanos residentes en estos países –por ser una población estadísticamente no significativa– sean considerados en sus censos algunas veces como “extranjeros” de América del Norte, en otras ocasiones como centroamericanos, en otros casos como latinoamericanos y no pocas veces como latinos. Generalizaciones estadísticas pragmáticas que dificultan el rastreo de “mexicanos” residentes en las diferentes naciones europeas.  

Sin embargo, según estimaciones del IME, el número de mexicanos residentes en Europa va en constante aumento. En 2009 (primer año del registro histórico del IME) se calculaba que había poco más de 55 mil connacionales registrados en los diferentes países de este continente, mostrando un aumento año con año hasta llegar en 2017 a 119,030 mexicanos en Europa (IME, 2017). Representando un crecimiento del 115% con respecto al 2009. Una tendencia sostenida, pues para 2024 la población de connacionales se calcula era de 187,621 en esta región del mundo (IME, 2024).

Rasgos generales de la migración mexicana en Europa

La migración sentimental (MS) de mexicanas hacia Europa, entendida como el traslado motivado por vínculos afectivos con parejas europeas, constituye un fenómeno poco explorado dentro de los estudios migratorios. Aunque no es completamente nueva esta forma de migrar, en los últimos años se ha intensificado, revelando dinámicas sociales, culturales y de género que exceden las explicaciones tradicionales centradas en lo económico.

La literatura predominante suele asociar la migración internacional con la existencia de crisis sociales, políticas, conflictos bélicos o como consecuencia de desigualdades de desarrollo entre las regiones del mundo, contribuyendo a invisibilizar otras modalidades migratorias coexistentes. En este contexto, la MS emerge desafiando las interpretaciones convencionales de las migraciones internacionales al situar a las emociones y relaciones de pareja como motor originario de estos proyectos migratorios.

Un rasgo distintivo de esta migración es su constitución predominantemente femenina. Como hemos señalado, de la población mexicana migrante a Europa las mujeres representan el 57%, Una proporción exactamente opuesta a la composición de la migración global (56% hombres). Países como España, Alemania, Francia, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido e Italia muestran esta preponderancia femenina, alcanzando en algunos casos un 60% mujeres y 40% hombres(IME, 2023). Esta conformación apunta a flujos migratorios que no se explican con los argumentos convencionales. Para intentar dar una explicación más satisfactoria, debemos considerar motivaciones de índole no material como origen de estos proyectos migratorios significando replantear la tipología convencional de las migraciones internacionales (Herrera Carassou, 2006; Massey et al., 2000). 

La migración sentimental, una realidad emergente

La MS emerge como una modalidad migratoria que no encaja fácilmente en la clasificación convencional de las migraciones. Se ubica dentro de las migraciones internacionales externas, pero problematiza con varios criterios centrales (Isabel et al., 2012):

  • Voluntaria o forzada: la MS se sitúa en una zona gris, pues aunque responde a decisiones personales voluntarias, está condicionada por una apremiante necesidad de preservar el bienestar emocional (relaciona afectiva) (Chavero Tapia, 2019). Es decir, existe una presión subjetiva que las orilla a migrar y que pasa desapercibida como motivo migratorio si únicamente se consideran motivaciones de índole material, económica o laboral.
  • Individual o colectiva: aunque los traslados de estas mujeres se realizan individualmente, se configuran a través de una práctica socialmente repetida y nutrida por experiencias compartidas, lo que permite hablar de una migración individual posibilitada por una práctica colectiva consabida (Osorio, 2019).
  • Laboral o no laboral: Si bien la MS guarda similitudes con migraciones “cualificadas de larga duración”  –debido al nivel educativo de las mujeres y su expectativa de permanencia–, difiere en cuanto a que la inserción laboral no es el motor de su movilidad (Osorio, 2013). Para México, esta migración conlleva la pérdida de capital humano calificado, mientras que, en los países de destino estas mujeres experimentan una desprofesionalización, al integrarse frecuentemente como alternativa laboral a trabajos no cualificados.
  • Migración con red o sin red: la MS no se apoya de redes formales de apoyo o por lazos comunitarios en el país de destino, sino que opera mediante una estrategia personalizada de traslado  –diseñada con la pareja–, reforzada con información colectiva compartida de casos similares. La familiaridad con este tipo de experiencias migratorias semejantes facilita la decisión de migrar. Estas experiencias colectivas fungen como red migratoria al compartir información útil para migrar, organizar el traslado, evitar errores cometidos previamente por otras mujeres, etc. Una red migratoria  –por el contexto en que se genera– pero adaptable y personalizada.

Como podemos observar, la MS entra en tensión con las categorías habituales de clasificación migratoria. Su carácter híbrido propone considerar factores no contemplados en otras modalidades migratorias  –como los subjetivos y emocionales –que ofrezcan vías alternativas para comprender su particularidad y aceptar su capacidad significativa.

Conclusión

La migración sentimental de mexicanas hacia Europa visibiliza cómo el amor, el bienestar emocional y los proyectos de pareja pueden fungir como motivos determinantes para la movilidad internacional. Su reconocimiento como objeto de estudio es fundamental para evitar que esta modalidad quede relegada en los trabajos especializados, pues encierra una práctica cada vez más común, con implicaciones profundas en términos de género y reproducción de modelos asociados a los roles sociales de género.

La MS exige ampliar los marcos analíticos y tipológicos de la migración, integrar más dimensiones confluyentes y decisivas para migrar que, aunque marginales numéricamente, también forman parte del prisma migratorio contemporáneo.

Referencias

Chavero Tapia, R. M. (2019). El amor romántico y sus consecuencias en la vida de las mujeres. Con-Ciencia Boletín Científico, 11, 9–12. https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/prepa3/article/view/3607/5643 EU. (2019). EU legislation on the 2021 population and housing censuses Explanatory notes 2019 (EUROSTAT, Ed.; 2019th ed.). European Union. https://doi.org/0.2785/513433 Herrera Carassou, R. (2006). La perspectiva teórica en el estudio de las migraciones. Siglo XXI Editores. IME. (2017). Mexicanos residentes en Europa. https://ime.gob.mx/historico/estadisticas/mundo/continente/europa/general_europa.html IME. (2023). Estadística Mexicanos en Europa 2022. http://cloud-ime.sre.gob.mx/index.php/s/SQBdDjLHwN3q3Q3/download IME. (2024). Población mexicana en el exterior. Estadísticas de Mexicanos En El Mundo. https://nextcloud.sre.gob.mx/index.php/s/c4naBPZeBkBknjb Isabel, M., Mendieta, H., & Mosca, G. (2012). Parejas mixtas e inmigración: Análisis del apoyo social. Global Journal of Community Psychology Practice, 3(4), 2–7. https://www.gjcpp.org/en/resource.php?issue=9&resource=120 Massey, D., Arango, J., Graeme, H., & Pelegrino, A. (2000). Teorías sobre la migración internacional: una reseña y una evaluación. In Migraciones y mercados de trabajo (Vol. 2, pp. 5–50). Plaza y Valades Editores. OIM. (2022). Interactive World Migration Report 2022. https://worldmigrationreport.iom.int/wmr-2022-interactive/ Osorio, E. U. (2013). Emigración Sentimental. Una historia femenina contemporánea. Mujeres mexicanas hacia Europa, 1980-2010 -tesis-. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Osorio, E. U. (2019). Migración sentimental, conciliaciones y tensiones en torno al género (mexicanas en Europa) -tesis-. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

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