La inteligencia artificial dejó de ser una promesa del futuro para convertirse en una herramienta que hoy impulsa avances concretos en salud, investigación y bienestar. En México, y particularmente en Puebla, este desarrollo cobra un valor especial gracias al trabajo de investigadoras e investigadores que, desde la ciencia aplicada, están explorando soluciones capaces de responder a desafíos reales de nuestra sociedad.
En esta edición, Voces de expertos reúne una mirada profundamente valiosa sobre ese presente científico que ya está en marcha. A través de cinco artículos especializados, las y los investigadores comparten hallazgos que muestran cómo la inteligencia artificial y el análisis de bioseñales están abriendo nuevas posibilidades para comprender el cerebro humano y mejorar la atención médica desde distintas perspectivas: el diagnóstico temprano de enfermedades neurodegenerativas, la detección de depresión mediante actividad cerebral, el análisis de la voz como biomarcador cognitivo, la rehabilitación posterior a un accidente cerebrovascular y la relación entre la música, el estrés y la respuesta fisiológica.
Este número especial también refleja la fortaleza de la colaboración académica y científica entre instituciones como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el Laboratorio de Procesamiento de Bioseñales y Computación Médica del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), la Universidad de Jaén y la Universidad de la Salud del Estado de Puebla.
Nos llena de entusiasmo constatar que Puebla continúa consolidándose como un punto estratégico para el desarrollo científico y tecnológico, con talento que investiga, innova y propone. La inteligencia artificial aplicada a la salud es una muestra de ello: un campo que crece con rigor, compromiso y una visión profundamente humana.
Agradecemos a cada lectora y lector por acompañarnos en esta ruta de divulgación, así como a las y los investigadores que depositan en este espacio la confianza para compartir su trabajo y acercarlo a más personas. Esa conexión entre conocimiento y sociedad es, precisamente, una de las razones que dan sentido a esta revista.
Entramos a la segunda mitad del año con energía renovada y con el entusiasmo de seguir construyendo puentes entre la investigación y la vida cotidiana, convencidos de que divulgar la ciencia también es una forma de transformar.
Gracias por acompañarnos.



