Aunque faltan casi tres años para que ocurra, la comunidad científica mexicana ya comenzó los preparativos para uno de los acontecimientos astronómicos más relevantes del siglo: el paso cercano del asteroide 99942 Apophis, previsto para el 13 de abril de 2029.
Con una trayectoria que lo llevará a apenas 32 mil kilómetros de la Tierra —más cerca que muchos satélites artificiales—, Apophis se convertirá en un espectáculo único para la humanidad. Aunque los cálculos descartan cualquier riesgo de impacto, su aproximación ha motivado a organismos científicos de todo el mundo a impulsar actividades de divulgación, investigación y defensa planetaria.
En este contexto, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), centro público de investigación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), puso en marcha las primeras acciones rumbo al Año Internacional de la Concienciación sobre Asteroides y la Defensa Planetaria (IYAPD2029), proclamado por la Organización de las Naciones Unidas.

La primera actividad fue una mesa de análisis organizada junto con la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, en la que especialistas abordaron la relevancia científica de los asteroides y el papel que desempeñan en la comprensión del origen y evolución del sistema solar.
Los investigadores destacaron que Apophis pertenece al grupo de los Asteroides Cercanos a la Tierra (NEA, por sus siglas en inglés) y, debido a su tamaño superior a los 50 metros, también es catalogado como Asteroide Potencialmente Peligroso (PHA). Su estudio permite conocer mejor la composición de los cuerpos primitivos del sistema solar y fortalecer las estrategias internacionales de monitoreo ante posibles amenazas futuras.
El INAOE participa activamente en estas investigaciones mediante observaciones realizadas desde la Cámara Schmidt de Tonantzintla y el telescopio de 2.1 metros del Observatorio Astrofísico Guillermo Haro, en Sonora, donde desde 2016 se obtienen datos fotométricos y espectroscópicos de planetas menores, incluido Apophis.
Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en que la aproximación del asteroide representa una oportunidad irrepetible para acercar la ciencia a nuevas generaciones y fomentar una mayor conciencia sobre la defensa planetaria. A ello se suma la participación de estudiantes de licenciatura y posgrado, quienes preparan materiales de divulgación como infografías, exposiciones, videos y recursos digitales dirigidos a públicos de todas las edades.
La relevancia de los impactos de asteroides en la historia terrestre también formó parte de la discusión. El paleontólogo Carlos Castañeda recordó que, además del impacto de Chicxulub hace 66 millones de años, existen evidencias de otros eventos que modificaron profundamente las condiciones de vida en el planeta.
Como parte de las actividades previas al 2029, el próximo 28 de junio se celebrará el Día del Asteroide en el Museo de la Evolución de Puebla, donde investigadores ofrecerán conferencias, talleres, observaciones astronómicas y exhibiciones gratuitas para toda la familia.
Mientras el mundo se prepara para observar a simple vista el histórico paso de Apophis sobre los cielos de Europa y África, la comunidad científica mexicana ya trabaja para que este fenómeno se convierta también en una oportunidad de aprendizaje, divulgación y conciencia global sobre nuestro lugar en el universo.



