DOI: https://doi.org/10.60647/G5HC-F936
Introducción
Durante los años más duros de la pandemia de 2020, la Covid-19 dejó huellas visibles e invisibles. Gracias a la adecuada intervención de los servicios de salud y el pronto desarrollo de tratamientos y vacunas, gran parte de la población mundial logró superar la enfermedad sin mayores complicaciones. Sin embargo, diversos sectores de la población (entre ellos jóvenes aparentemente sanos) continuaron presentando síntomas de la enfermedad posterior a la recuperación, entre estos síntomas se encontraban; fatiga, falta de aire, niebla mental (dificultad para concentrarse, recordar información o pensar con claridad) como los más comunes. A esta condición hoy se le conoce como síndrome post-covid o covid persistente.
Como se mencionó, la población joven fue una de las más afectadas por el síndrome post-covid, condición que se vio reflejada en todos los sectores socioeconómicos de la población afectando extensamente al sector estudiantil (Figura 1). En un caso particular, jóvenes universitarios notaron de primera mano estos efectos, pues a pesar de haber superado la enfermedad, continuaban sintiendo cansancio extremo, olvidos frecuentes o problemas para respirar al realizar esfuerzo físico con actividades cotidianas como subir escaleras.

Las secuelas se hacían presentes afectando continuamente su salud, vida académica y personal. Actividades como asistir a clases, realizar prácticas o simplemente concentrarse en la lectura se convirtieron en todo un reto. Ante esta situación, la fisioterapia, una disciplina que combina el conocimiento del cuerpo con el movimiento, se convirtió en una aliada fundamental para ayudar a recuperar la salud. Uno de los métodos terapéuticos más efectivos fue el ejercicio aeróbico terapéutico.
¿Qué es y cómo funciona el ejercicio aerobio terapéutico?
El ejercicio aerobio terapéutico es un conjunto de actividades sencillas tales como: caminar, pedalear o realizar rutinas suaves de movimiento controlado, siempre bajo supervisión profesional.
El ejercicio aeróbico además de fortalecer los músculos y el corazón permite mejorar la función respiratoria y la circulación cerebral. Cuando se practica de manera gradual y adaptada por pacientes que padecen síndrome post-covid, ayuda a reducir la inflamación provocada por el virus en los pulmones, mejora la oxigenación del cuerpo y estimula la actividad cerebral, favoreciendo la concentración y la memoria.
Diversos estudios han demostrado que el movimiento físico promueve la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para reorganizarse y recuperarse (Figura 3). En personas con síndrome post-covid, el tratamiento terapéutico adecuado puede marcar la diferencia entre seguir con la niebla mental o recuperar las funciones neurofisiológicas adecuadas.

Jóvenes que se rehabilitan moviéndose
En la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se desarrolló un proyecto con la participación de jóvenes universitarios que presentaban secuelas respiratorias o neurológicas posteriores a covid (Figura 2). Este proyecto contemplaba un programa de ejercicio supervisado. Previo al estudio, se realizaron evaluaciones para medir la capacidad respiratoria y cognitiva de cada participante.
El programa de ejercicio incluía rutinas de caminatas o bicicleta estática, las condiciones de cada ejercicio variaban de tiempo entre 30 y 60 minutos, con una frecuencia de cinco veces por semana. La intensidad de las rutinas se ajustaba de forma progresiva según la condición de cada participante.
Como resultado, después de varias semanas de trabajo, se observó una clara mejoría en la condición física de los participantes. Los estudiantes lograron aumentar su resistencia física, respirar con mayor facilidad y sentirse con más energía. Con respecto a la capacidad neurofisiológica, los participantes reportaron sentirse más enfocados y menos fatigados mentalmente.
Los resultados confirmaron la expresión que caracteriza a la fisioterapia “el movimiento es medicina”. En este sentido, no solo se trata de hacer ejercicio extremo, sino de moverse con propósito, bajo la guía adecuada y respetando los límites del cuerpo.

Más allá de lo físico
Recuperarse del Covid-19 no solo implica sanar el cuerpo, sino también la mente. La pandemia trajo consigo problemas de salud que nos siguen afectando hasta ahora; como ejemplo, tenemos un aumento en los casos de ansiedad, depresión y estrés, sobre todo en jóvenes que enfrentaron aislamiento, miedo al contagio o pérdida de rutinas. Además de los beneficios físicos, el ejercicio tiene un impacto emocional profundo, ya que permite la liberación de endorfinas mejorando el estado de ánimo, reconectando al ser humano consigo mismo.
Incorporar actividad física regular, marcar una diferencia significativa en la recuperación integral y mantenimiento de la salud física y emocional. Actividades como subir escaleras, caminar al aire libre o realizar ejercicios de respiración son pequeños pasos que fortalecen el sistema pulmonar y aliviar la tensión mental.
La fisioterapia como guía en el camino
La fisioterapia desempeña un papel esencial en este proceso de recuperación de pacientes que cursan con síndrome post-covid. El trabajo del fisioterapeuta no se limita a tratar lesiones, además acompaña la rehabilitación de quienes enfrentan secuelas post-covid y otras enfermedades respiratorias. A través de programas personalizados, evalúan la condición del paciente, controlan los signos vitales y ajustan el ritmo del entrenamiento para garantizar una recuperación segura.
El movimiento consciente y supervisado es una herramienta útil en la recuperación post-covid. En jóvenes se ha demostrado el ejercicio aeróbico terapéutico les permite retomar de forma adecuada sus actividades académicas y sociales.
La salud después del covid
El síndrome post-covid nos ha mostrado que la enfermedad no termina cuando desaparecen los síntomas, que la recuperación es un proceso largo. En este caso, implica la readaptación de la función respiratoria, la recuperación de la actividad neurofisiológica, y la coordinación de las funciones con el resto del cuerpo como un todo. En ese sentido, el ejercicio aeróbico terapéutico se convierte no solo en un tratamiento, sino en una oportunidad para reconectar con el bienestar físico y mental.
A través del movimiento, los jóvenes están descubriendo una alternativa para sanar y entender su cuerpo. Los métodos fisioterapéuticos aplicados en situaciones de síndrome post-covid muestran una alternativa de tratamiento aplicable para secuelas dejadas por otras enfermedades de tipo respiratorio tales como influenza, neumonía e incluso Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Más aun, los programas de tratamiento son aplicables a otros sectores de la población.
Finalmente es importante resaltar la importancia de mantener un cuerpo en condiciones física y mentalmente sano, ya que de ello dependerá poder afrontar de manera adecuada los padecimientos a los que estamos expuestos en el día a día.



