Con una propuesta enfocada en la sustentabilidad y la economía circular, estudiantes de la BUAP desarrollaron un reactor híbrido capaz de transformar residuos agrícolas y pecuarios en biogás, biodiésel y biofertilizantes, proyecto con el que obtuvieron el primer lugar en el Hackathon por Amor a Puebla 2026, en el eje de agricultura.
El equipo “Reacción Mecánica”, integrado por José Luis Minor Portillo, Roberto Ángeles Marcelino Zárate y Luis Ángel Hernández Gutiérrez, de la Maestría en Ciencias en Energías Renovables del Instituto de Ciencias (ICUAP), junto con Nicolás González Gamero, de la Facultad de Ciencias Biológicas, apostó por una solución que busca reducir costos para productores del campo mediante el aprovechamiento de residuos orgánicos.
La iniciativa surgió tras analizar las principales problemáticas que enfrentan agricultores y ganaderos, especialmente el incremento en los costos de producción y operación derivados del uso de combustibles y maquinaria. Frente a este panorama, los estudiantes diseñaron un sistema que reutiliza desechos agroindustriales, estiércol de ganado y aceites de cocina usados para generar energía limpia y accesible.
El reactor piloto, construido con materiales reciclados, procesa residuos orgánicos mediante reacciones biológicas que producen biogás y fertilizante líquido rico en nutrientes para cultivos. Posteriormente, el biogás generado se utiliza para producir calor y detonar procesos químicos que permiten obtener biodiésel a partir de aceites reutilizados.
De acuerdo con los universitarios, este modelo permitiría que productores agrícolas reduzcan gastos en combustibles para tractores, bombas de agua y otras herramientas de trabajo, además de aprovechar los residuos que normalmente son desechados.
Uno de los aspectos innovadores de la propuesta radica en la integración de ambos procesos energéticos en un mismo sistema. Mientras que la producción tradicional de biodiésel suele implicar altos costos energéticos, el reactor híbrido aprovecha el biogás generado para suministrar el calor necesario, haciendo más viable y económica la producción del biocombustible.
El proyecto también plantea la posibilidad de implementar reactores comunitarios que impulsen esquemas de economía circular sustentable en zonas rurales, permitiendo que los propios productores generen energía y fertilizantes a partir de sus residuos.
Gracias a esta propuesta, el equipo BUAP logró destacar entre 17 grupos participantes de distintas instituciones educativas en una competencia organizada por el Gobierno del Estado para impulsar soluciones innovadoras en sectores estratégicos como agricultura, salud y movilidad.



