Introducción
El pasado mes de julio, la Preparatoria Lázaro Cárdenas del Río de la BUAP se convirtió en sede del 1er Encuentro Nacional de Docentes en las Ciencias Naturales Experimentales del Nivel Medio Superior: “Hacia una Educación Transformadora”, un espacio pensado para acortar las distancias entre la investigación científica que se realiza en los posgrados universitarios y la enseñanza de las ciencias naturales en el nivel medio superior. En este contexto, integrantes del Laboratorio de Neuroendocrinología del Instituto de Fisiología de la BUAP estuvieron presentes con una propuesta dinámica y demostrativa mediante una mesa de trabajo en el que se compartió con profesores y estudiantes de nivel medio superior las herramientas, técnicas y modelos celulares que se emplean diariamente en la investigación sobre la biología del cáncer.
Objetivo de la actividad
La participación tuvo un doble propósito, por un lado, difundir las aportaciones de la investigación científica básica que se realiza en el programa de posgrado en de Ciencias Fisiológicas de la BUAP; y por otro lado, sensibilizar a los docentes de nivel medio superior sobre la importancia de fomentar la vocación científica desde etapas tempranas de la formación académica, tal como se planteó en el cartel presentado durante el evento: “Aportaciones de la Investigación Científica Básica por Estudiantes de Posgrado en Ciencias Fisiológicas de la BUAP y la Importancia de Formar Investigadores en el Nivel Medio Superior”.



Técnicas y modelos celulares presentados
Bajo una carpa instalada en el patio central de la preparatoria, se colocó una mesa de trabajo utilizando modelos a escala, tarjetas ilustrativas, materiales didácticos de colores, permitieron traducir procesos moleculares abstractos en experiencias visuales y manipulables, especialmente pensadas para un público no especializado. Ahí, docentes y estudiantes tuvieron la oportunidad de observar y manipular material relacionado con:
- Cultivo de líneas celulares tumorales. Se explicó el manejo y mantenimiento de cuatro modelos celulares: A549 (adenocarcinoma de pulmón), PC3 (cáncer de próstata), U87 (glioblastoma) y MDA-MB-231 (cáncer de mama triple negativo) claves para el estudio de mecanismos de proliferación, migración e invasión celular.
- Expresión génica. Se mostró el fundamento de la amplificación de ácidos nucleicos a partir del ARN mensajero en los modelos tumorales estudiados.
- Ensayo de migración celular. Se ilustró el ensayo Transwell, técnica utilizada para evaluar la capacidad migratoria de las células cancerosas, un parámetro fundamental en el estudio del potencial metastásico.
- Electroforesis en gel de agarosa. Se presentaron geles empleados para explicar cómo se separan y visualizan fragmentos de ADN o productos de PCR según su tamaño molecular.


Interacción con la comunidad educativa
A lo largo de la jornada, el espacio se convirtió en un lugar de visita constante de profesores de distintas instituciones de educación media superior, así como de estudiantes, quienes se acercaron con curiosidad genuina a preguntar sobre el trabajo diario en un laboratorio de investigación. Las preguntas más frecuentes giraron en torno a cómo se mantienen vivas las células en cultivo, para qué sirve estudiar distintos tipos de cáncer por separado, y qué se necesita para dedicarse a la investigación científica.
Estas conversaciones evidenciaron una inquietud compartida por parte de los docentes del nivel medio superior: contar con herramientas pedagógicas y vínculo directo con la investigación que se produce en las universidades, de manera que puedan enriquecer sus propias clases e inspirar a futuras generaciones de científicos.
Conclusión
La participación del Laboratorio de Neuroendocrinología en este primer encuentro confirmó el valor de llevar la ciencia que se hace en los laboratorios universitarios hacia espacios de encuentro con la comunidad escolar, mostrando de manera directa, diferentes técnicas de laboratorio, tales como cultivo celular, PCR, ensayos de migración y electroforesis en gel de agarosa, aplicados en diferentes modelos tumorales. Todo esto, permite no solamente, divulgar el conocimiento científico, sino que tiende una conexión entre la investigación y la educación. Estas experiencias reafirman la importancia de seguir fortaleciendo espacios donde investigadores en formación y docentes de nivel medio superior dialoguen en favor de una educación científica más transformadora.



