México podría aprovechar la fuerza del mar para generar electricidad limpia. Un estudio de especialistas de la Unidad Académica de Estudios Territoriales Yucatán del Instituto de Geografía de la UNAM identificó que la península de Baja California y la costa de Oaxaca presentan las mejores condiciones geólogo-geomorfológicas para producir energía a partir del oleaje.
La investigación, encabezada por José Ramón Hernández Santana y Ana Patricia Méndez Linares, destaca que el país cuenta con más de 10 mil kilómetros de litoral, lo que representa un amplio potencial para el desarrollo de energía undimotriz, una fuente renovable que transforma el movimiento de las olas en electricidad.
El proyecto, titulado “Energía Undimotriz en la costa Veracruzana, México: Una Evaluación Geólogo-Geomorfológica de Sitios Idóneos para el Emplazamiento de Prototipos Ingenieriles”, se enfocó inicialmente en identificar zonas con condiciones favorables para instalar conversores de energía del oleaje.

Como parte de la primera etapa, el equipo realizó una microlocalización en Veracruz, donde detectó sitios adecuados como Barra de Cazones, Palma Sola, Villa Rica, Punta Roca Partida, Playa Hermosa y Montepío. En estos puntos, las características del relieve costero y la intensidad del oleaje permiten considerar la instalación de infraestructura energética.
El análisis incluyó trabajo de campo, interpretación de imágenes satelitales, fotografías aéreas y estudios de morfodinámica costera para determinar procesos de erosión o acumulación de sedimentos, factores clave para la viabilidad de los proyectos.

Posteriormente, la investigación se amplió a otras regiones del país. Los especialistas identificaron dos sitios en Quintana Roo, 12 en Michoacán, 15 en Guerrero y otros 15 en Jalisco. Sin embargo, los mayores potenciales se concentran en Baja California, con 56 ubicaciones, y Oaxaca, con 21, zonas donde el régimen del oleaje es más intenso y eficiente.
De acuerdo con los investigadores, estos espacios permitirían la instalación de conversores de primera generación, ubicados directamente en la costa, lo que facilitaría su mantenimiento y reduciría pérdidas energéticas.
El estudio también contempla factores de riesgo como huracanes, tormentas severas y características geológicas, con el fin de garantizar la seguridad de la infraestructura y la viabilidad de las inversiones.

La investigación se extendió además a otros países de América Latina. En el Pacífico sudamericano, el potencial energético del oleaje podría beneficiar a cerca de 10 millones de personas en Perú, ocho millones en Chile y alrededor de 160 mil en Ecuador, según los especialistas.
Los resultados refuerzan la posibilidad de diversificar la matriz energética mediante fuentes renovables y aprovechar el potencial natural de las costas mexicanas para impulsar el desarrollo sostenible.



