DOI: https://doi.org/10.60647/5WQF-GE59
Resumen
El entrenamiento de resistencia para el piso pélvico en el posparto es una intervención primordial para la recuperación de las mujeres tras el embarazo y el parto. A continuación, mostraremos los efectos del ejercicio de resistencia para la prevención de lesiones del suelo pélvico. Estos ejercicios buscan favorecer la recuperación anatómica y fisiológica del piso pélvico, así como algunos cambios inducidos por el parto. Además, se muestran los principios del entrenamiento de resistencia aplicado a la rehabilitación pélvica, la evidencia sobre su efectividad y desde luego las recomendaciones clínicas para una adecuada atención.
Palabras clave: Disfunción, piso pélvico, postparto y entrenamiento
¿Cómo le fue a tu piso pélvico después del parto?
Un tema que pocas hablan, pero muchas viven en silencio. Después de dar a luz es común que la mayoría pregunte por el recién nacido, por tus horas de sueño o por la lactancia, pero ¿quién pregunta cómo está tu cuerpo? O mejor aún ¿Cómo está tu piso pélvico? Recordemos que el piso pélvico es la zona responsable que sostiene vejiga, útero y tus intestinos; esa misma que durante el embarazo soportó peso, presión y que, después del parto, comúnmente experimenta debilidad y sensibilidad. Por lo cual, al ser una zona muy importante, nos daremos a la tarea de compartirte que tiene solución.

Investigaciones recientes revelan que entre el 25% y el 50% de las mujeres que tienen parto vaginal desarrollan algún grado de incontinencia urinaria, fecal o prolapso de órganos pélvicos en el primer año posparto (Chi, 2023). Lo preocupante es que muchas mujeres no buscan ayuda porque creen que “es parte de ser mamá” o que “la molestia pasará sola”.
En consulta es común escuchar historias que se repiten de mujeres que después de haber dado a luz comenzaron a notar pequeños escapes de orina al reírse o cargar a su bebé, incluso tienen miedo de volver a sus actividades de ejercicio físico por la pérdida de orina al brincar o al realizar algún esfuerzo. Al principio, refieren que lo consideraban algo “normal” después del parto, pero con el tiempo esa sensación de debilidad abdominal, amplitud y peso en la zona pélvica comenzó a incomodarla más afectando incluso su intimidad.
¿Porque es tan importante el piso pélvico?
La ciencia confirma que 1 de cada 4 mujeres con parto vaginal tendrá incontinencia en el primer año posparto. Es decir, entre el 16% y el 41% de las mujeres que tienen su primer parto vaginal sufren lesión en músculos profundos del piso pélvico principalmente el grupo elevador del ano: pubococcígeo, puborrectal e iliococcígeo, así como ligamentos y tejido conectivo que cierran la parte inferior de la pelvis(Cui, 2021). Este grupo de músculos es de vital importancia para la función del piso pélvico, ya que cumple la función de sostén para la uretra, la vagina y el recto.
Por lo cual, cuando el piso pélvico pierde fuerza o se daña, puede generar disfunciones como incontinencia urinaria, fecal, prolapso de órganos pélvicos y dolor durante las relaciones sexuales. Recordemos que durante el embarazo, el piso pélvico experimenta cambios hormonales (aumento de relaxina, progesterona y estrógenos) que incrementan la laxitud de los tejidos y debilitan el soporte muscular. Además, durante el parto vaginal se puede causar estiramiento excesivo, desgarros musculares, lesiones nerviosas y daño al tejido conectivo, lo que incrementa el riesgo de disfunción del piso pélvico. Agregando el peso del útero y el feto que son responsables de ejercer presión adicional, alargando y debilitando las fibras musculares. Y si la paciente ya presentaba disfunciones del piso pélvico antes del embarazo, estas lesiones se acentuarán y complicarán en su posparto.

¿Qué es exactamente el piso pélvico?
Es una estructura que cierra la base de la pelvis y está formada por músculos y ligamentos, estos últimos se encuentran formando un rombo, donde su punta frontal va del hueso púbico a la punta posterior en el cóccix; a los laterales en los isquiones, que son los huesos que pueden sentirse al sentarte sobre los glúteos. Esta estructura sostiene los órganos pélvicos y participa en funciones importantes para mantener el control de los esfínteres evitando pérdidas involuntarias de orina. Además, favorece la relajación para poder miccionar y evacuar. Es importante agregar que también participa en mantener la postura, la transferencia de cargas a miembros inferiores, la biomecánica del parto y el poder disfrutar de la actividad sexual.
Está compuesto por:
- Fibras tipo I (70%): responsables de dar soporte todo el día.
- Fibras tipo II (30%): rápidas y reactivas, se activan en esfuerzos como toser, saltar o cargar peso.
Esta estructura es fundamental en el embarazo y posparto. Si el piso pélvico no se rehabilita, su capacidad de sostén y reacción disminuye, aumentando el riesgo de problemas en futuros embarazos o con el paso de los años, especialmente en la menopausia.
Entrenamiento de resistencia: la clave para recuperar tu piso pélvico en el posparto
Cuando escuchamos “entrenamiento de resistencia” pensamos en pesas o gimnasios. Sin embargo, también se aplica en ejercicio para la musculatura del piso pélvico.
El entrenamiento de resistencia para el piso pélvico también conocido como entrenamiento de los músculos del piso pélvico (EMPP o PFMT, por sus siglas en inglés), se basa en los principios fundamentales del entrenamiento de fuerza y la resistencia muscular. Este tipo de ejercicio consiste en generar fuerza contra una resistencia externa (como tu propio cuerpo, aumento de series, repeticiones, peso o dispositivos específicos), con el objetivo de aumentar la fuerza, el volumen y la resistencia muscular del piso pélvico.
Los ejercicios deben enfocarse en la activación aislada y controlada de los músculos del piso pélvico, asegurando el trabajo de los músculos correctos. Así mismo, es necesario aumentar progresivamente la intensidad (duración, repeticiones o resistencia) de las contracciones para estimular la adaptación muscular. Ya que a medida que mejora la fuerza, se incrementa la dificultad de los ejercicios, ya sea aumentando el tiempo de contracción, el número de repeticiones o utilizando dispositivos de resistencia con el uso de pesas vaginales. Es Importante recordar que los beneficios del ejercicio se pierden si se interrumpe el entrenamiento, por lo que la constancia es clave.
Por ello, el entrenamiento de resistenciaa para la musculatura del piso pélvico se encarga de mejorar la fuerza de las fibras de soporte (tipo I), para evitar micciones no controladas y prolapsos uterinos principalmente. Además de potenciar las fibras rápidas (tipo II), para reaccionar ante esfuerzos repentinos durante diversidad de actividades que impliquen el uso de la fuerza. Y restaurar la coordinación muscular para prevenir lesiones futuras.
No obstante, se han confirmado algunos beneficios del entrenamiento de resistencia en un programa de fisioterapia pélvica en el posparto, como lo fueron:
- Reducir significativamente los escapes de orina y la sensación de peso pélvico.
- Mejorar la función sexual y la comodidad en las relaciones.
- Prevenir prolapsos a largo plazo.
- Facilitar el regreso a la actividad física y laboral con seguridad.
Logrando resultados visibles desde las primeras semanas, siempre que el programa esté adaptado a tu condición física y supervisado por un fisioterapeuta capacitado en el área pélvica.
Además, existen investigaciones recientes de programas de ejercicios de resistencia aplicados a piso pélvico que muestran efectividad del entrenamiento de resistencia:
- Schütze en 2022 refiere estudios sobre su programa de 45 minutos de ejercicios de piso pélvico, 3 veces por semana durante 6 semanas.
Dando resultados favorables como un aumento de fuerza, incluso 12 meses después en mujeres primerizas. - Lyu en 2021 refiere estudios sobre ejercicios de abdomen profundo y piso pélvico con máxima contracción y bandas elásticas (TheraBand). Logrando, el desarrollo de más fuerza en el músculo transverso del abdomen. Piso pélvico más resistente (p < 0.01). Así como mejoras en la incontinencia urinaria en solo 8 semanas.
Menos escapes, más control
- Artymuk & Khapacheva, 2020:
Ejercicios específicos posparto. Menos síntomas de prolapsos e incontinencia.
Reducción de escapes con tos, estornudos o risa (p = 0.006). - Kaya & Menek, 2024: Ejercicios de piso pélvico 3 veces/día, 10 repeticiones. Mejoras claras en calidad de vida (UDI-6 y IIQ7).
- Sherif Mohamed, 2024: Combinación de ejercicios de cadera y piso pélvico durante 3 meses. Mayor fuerza de contracción vaginal y menos síntomas urinarios (p = 0.001).
Confía en expertos para lograr resultados reales y duraderos
La experiencia de muchas mujeres en el posparto cambia por completo cuando deciden acudir a fisioterapia pélvica. Después de una evaluación personalizada, se puede iniciar un plan de entrenamiento de resistencia que incluía ejercicios específicos, trabajo de respiración y progresión de cargas.
En pocas semanas, comienzan a notar que van más allá de lo físico: reír, cargar a su bebé y subir escaleras sin escapes y regresar a su ejercicio. Y algo más importante: recuperar la confianza en su cuerpo. Por lo cual, la intervención temprana con entrenamiento de resistencia y fisioterapia pélvica disminuye el riesgo de complicaciones y mejora la calidad de vida.
Finalmente, es importante mencionar que el programa debe adaptarse a la condición inicial y necesidades de cada mujer, idealmente tras una evaluación profesional, ya que hasta el 50% de las mujeres pueden realizar los ejercicios de forma incorrecta sin supervisión, por lo que la educación y el feedback son esenciales y responsabilidad de su fisioterapeuta. Recordemos que el posparto no debería ser una etapa para resignarse al dolor o la incomodidad, ya que el piso pélvico es la base de nuestro bienestar físico, emocional y sexual. Por lo que el fortalecimiento con entrenamientos de resistencia es una inversión en tu presente y en tu futuro.
Recuerda: “tu fuerza comienza desde adentro”.



