DOI: https://doi.org/10.60647/DAA7-WY19
Palabras clave: Mango, salud, sostenibilidad.
Resumen: El mango es más que una fruta exquisita; representa un equilibrio perfecto entre el sabor, la salud y la sostenibilidad. Ofrece una explosión de dulzura y frescura, con diversas variedades que deleitan el paladar y lo hacen sumamente versátil en la cocina, desde postres hasta platillos salados. Es un tesoro nutricional, rico en vitaminas (especialmente C y A), fibra y antioxidantes, que contribuyen a fortalecer el sistema inmune, mejorar la digestión y proteger las células. Su cultivo, especialmente en regiones como México, puede fomentarse mediante prácticas agrícolas que buscan la eficiencia en el uso de recursos y el respeto al medio ambiente, promoviendo cadenas de producción responsables del campo a la mesa.
Este artículo tiene como objetivo explorar los usos y aplicaciones del mango, destacándolo como un producto versátil con potencial para emprendedores competitivos tanto en México como en otros países.
Introducción
Pocas frutas evocan la esencia del trópico y la calidez del verano como el mango. Con su piel vibrante y su pulpa jugosa, dulce y aromática, es un deleite universalmente apreciado. Pero más allá de su exquisito sabor, el mango representa un fascinante universo de conocimientos que abarcan desde los secretos de su agronomía milenaria hasta su vasta gama de usos culinarios, y una profunda importancia en la salud, la economía y la sostenibilidad (Astudillo-Miller et al., 2020). El mango es originario de las lejanas tierras de Asia y plenamente adaptado a nuestras latitudes, se ha consolidado como un pilar fundamental en la agricultura de regiones tropicales, un aliado indispensable para nuestro bienestar, y un motor de desarrollo que conecta el campo con nuestra mesa, demostrando ser mucho más que un simple placer estacional (foto 1).

El mundo del mango es increíblemente diverso, con cientos de variedades cultivadas en todo el planeta. Estas se distinguen por su tamaño, forma, color de piel, color de pulpa, sabor, textura y aroma (Astudillo-Miller et al., 2020). Las variedades de mango más comunes y apreciadas, muchas de las cuales son importantes en el mercado mexicano e internacional, son:
Ataúlfo (o honey): Originario de Chiapas, México, es pequeño a mediano, con forma ovalada y cáscara amarillo dorado. Su pulpa es dulce, cremosa y sin fibra, con sabor a miel. Es muy popular en México y ampliamente exportado.
Manila: De origen filipino pero muy cultivado en México, es mediano, de forma ovalada y piel amarillo-anaranjada. Su pulpa es dulce, tierna, jugosa y con poca fibra, similar al Ataúlfo, pero algo más grande.
Tommy Atkins: Originario de Florida, EE. UU., es grande, de forma ovalada-redonda y cáscara gruesa roja con tonos verdes y amarillos. Su pulpa es firme, dulce y con algo de fibra; destaca por su resistencia al transporte (foto 2).

Haden: También de Florida, es mediano a grande, con piel roja, verde y amarilla. Su pulpa es jugosa, de sabor dulce-ácido y casi sin fibra; fue una de las primeras variedades exportadas masivamente.
Kent: Grande, ovalado-redondo. Cáscara verde oscura con una mancha rojiza cuando madura. Pulpa muy jugosa, dulce, tierna y casi sin fibra. Sabor exótico. Originario de Florida, EE. UU. Es valorado por su pulpa tierna y dulce.
Keitt: Es grande, con cáscara verde oscuro incluso al madurar, y rubor rosado. Tiene pulpa firme, jugosa, dulce y sin fibra; madura tardíamente. Originario de Florida, EE. UU.
Palmer: Es mediano a grande, de piel morada-rojiza y pulpa dulce, suave y con poca fibra. Originario de Florida, EE. UU.
Cada una de estas variedades ofrece una experiencia única al paladar, lo que contribuye a la popularidad global del mango.
Beneficios nutricionales del mango
El mango es una fruta exquisita y altamente nutritiva que ofrece una diversidad de beneficios para la salud (Rivera et al., 2017). Los más importantes son:
1.- Rico en vitamina C: Una porción de mango puede aportar una cantidad significativa de la ingesta diaria recomendada de vitamina C, un potente antioxidante que fortalece el sistema inmunológico, ayuda en la absorción de hierro y contribuye a la salud de la piel y los tejidos (Astudillo-Miller et al., 2020).
2.- Fuente de vitamina A: Contiene betacarotenos que el cuerpo convierte en vitamina A. Esta vitamina es crucial para la salud ocular (visión), el funcionamiento del sistema inmune y el mantenimiento de una piel saludable.
3.- Contenido de fibra dietética: El mango es rico en fibra soluble e insoluble, lo que favorece una digestión saludable, previene el estreñimiento y ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en la sangre.
4.- Poder antioxidante: Además de la vitamina C y los betacarotenos, el mango contiene otros compuestos antioxidantes como polifenoles (quercetina, mangiferina), que combaten los radicales libres en el cuerpo, reduciendo el daño celular y contribuyendo a la prevención de enfermedades crónicas.
5.- Aporta vitaminas del grupo B: Contiene varias vitaminas B (como B6 y folato), que son importantes para el metabolismo energético, la función cerebral y la producción de glóbulos rojos.
6.- Fuente de minerales: Aporta minerales esenciales como el potasio, que es crucial para la salud del corazón, la presión arterial y el equilibrio de líquidos en el cuerpo. También contiene magnesio y cobre en menores cantidades.
Debido a su alto contenido de agua, el mango es una fruta ideal para mantener el cuerpo hidratado, especialmente en climas cálidos. Es una opción de fruta naturalmente dulce, baja en calorías y prácticamente sin grasa, lo que la hace ideal para quienes buscan mantener un peso saludable (Astudillo-Miller et al., 2020).
Usos culinarios del mango
Sus usos culinarios son casi ilimitados, abarcando desde lo más sencillo hasta preparaciones sofisticadas (Merizalde et al., 2018).
1.- Consumo directo y fresco: La forma más común y deliciosa de disfrutarlo. Simplemente pelado y cortado en rebanadas, cubos y consumirlo directamente. Ideal como snack o postre ligero.
2.- Aguas frescas: Licuado con agua, azúcar (opcional) y hielo es una bebida tropical por excelencia.
3.- Licuados y smoothies: Combinado con leche (o bebidas vegetales), yogur, otras frutas (plátano, fresa) y hielo, para un desayuno o merienda nutritiva.
4.- Jugos y néctares: Se puede extraer su jugo para beber solo o mezclarlo con otros jugos de frutas.
5.- Cócteles y mocktails: Es un ingrediente estrella en margaritas, mojitos, daiquiris y otras bebidas tropicales con o sin alcohol.
6.- Ensaladas de frutas: Combinado con melón, sandía, fresas, piña, kiwi para un postre o desayuno colorido.
7.- Salsa fresca (tipo pico de gallo): Picado en cubos pequeños con cebolla morada, cilantro, chile (jalapeño o serrano), jugo de limón y sal. Perfecta para acompañar pescados, mariscos, pollo o tacos.
8.- Salsas cocidas: Base para chutneys dulces y picantes que acompañan carnes rojas, aves o quesos.
9.- Aderezos: Puré de mango mezclado con aceite de oliva, vinagre, mostaza y especias para aderezar ensaladas.
10.- Helados y sorbetes: Su pulpa cremosa es ideal para preparar postres fríos y refrescantes.
11.- Mousses, gelatinas y pudines: Su sabor y textura se prestan para postres suaves.
12.- Tartas y pasteles: Como relleno, cobertura o ingrediente principal en diversas
13.- Mermeladas y jaleas: Para untar en pan o acompañar quesos.
14.- Mango deshidratado o cristalizado: Un snack dulce y saludable que concentra su sabor (Moreno et al., 2010; González et al., 2022).

Conclusiones
El mango trasciende más allá de ser solo una fruta exquisita; es un verdadero tesoro tropical multifacético. Su exquisito sabor y versatilidad culinaria lo hacen un favorito global. Nutrimentalmente, es un aliado para la salud, cargado de vitaminas y antioxidantes. Pero su importancia se extiende aún más, siendo un pilar para el desarrollo rural y la sostenibilidad en México, al generar ingresos, empleo y preservar tradiciones culturales y prácticas agrícolas responsables (foto 3).



