La Capital de la Tecnología y Sostenibilidad, ubicada en la región de San José Chiapa y Nopalucan, busca convertirse en el primer parque científico-tecnológico de México mediante la integración de industria, investigación, educación y desarrollo tecnológico en un mismo corredor.
Así lo explicó José Antonio Silva Hernández, director del organismo público descentralizado, quien detalló que el proyecto retoma la infraestructura heredada de Ciudad Modelo, pero con un enfoque orientado a la innovación, la sostenibilidad y la transferencia tecnológica.

El funcionario señaló que uno de los principales objetivos es consolidar un ecosistema donde convivan empresas, centros de investigación, universidades y laboratorios especializados, algo que —afirmó— no existe actualmente en otra región del país.
“La diferencia es que aquí no se plantea solamente un parque industrial; se busca un espacio donde la industria esté conectada con la generación de conocimiento, el desarrollo científico y la formación de talento”, indicó.
Actualmente, la zona concentra infraestructura académica y tecnológica que incluye universidades como la BUAP y la UTBIS, además de 29 laboratorios especializados del Instituto Politécnico Nacional (IPN) enfocados en sectores textil, automotriz, agroindustrial e hídrico.
A ello se suma el Centro de Especialización de Recursos Humanos de Alto Nivel (CERHAN), donde se forman técnicos especializados para la industria automotriz bajo el modelo de educación dual vinculado con Audi.
Silva Hernández explicó que esta combinación de industria, laboratorios y formación profesional permite proyectar a Puebla como un nodo nacional de innovación tecnológica y desarrollo científico.

Siete proyectos federales en desarrollo
El director de La Capital de la Tecnología señaló que actualmente el complejo concentra siete proyectos estratégicos impulsados por el Gobierno Federal, varios de ellos vinculados con innovación industrial, sostenibilidad y desarrollo tecnológico.
Uno de los más avanzados es el programa de vivienda de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), mediante el cual se desarrollan mil 160 viviendas. De ellas, ya fueron entregadas las primeras 250 unidades.
Otro de los proyectos es el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar, para el cual se destinaron 217 hectáreas enfocadas en desarrollo industrial. Según explicó, la superficie prácticamente ya cuenta con cartas intención para instalación de empresas.

También se desarrolla el Polo de Economía Circular, considerado uno de los proyectos ambientales más ambiciosos de la región. Contará con alrededor de 40 hectáreas destinadas al procesamiento de residuos sólidos urbanos con tecnología enfocada en reutilización y aprovechamiento de materiales.
El proyecto prevé capacidad para procesar entre 600 y mil toneladas diarias de residuos, evitando que la basura termine en rellenos sanitarios tradicionales y permitiendo recuperar materiales reutilizables como aluminio, PET, vidrio y cartón.
A estos proyectos se suman iniciativas vinculadas con semiconductores y electromovilidad, entre ellas Yankuilotl, así como la producción de paneles solares y proyectos de alimentación para el bienestar, uno de los cuales tendrá sede en Puebla.
Silva Hernández indicó que la estrategia también busca atraer empresas con bajo consumo de agua, eficiencia energética y bajas emisiones contaminantes, además de priorizar la contratación de habitantes de municipios cercanos.
El funcionario sostuvo que uno de los retos centrales es lograr que el desarrollo industrial tenga impacto económico directo en la región de San José Chiapa, Nopalucan y municipios vecinos, donde históricamente la derrama económica de la industria automotriz ha tenido efectos limitados en la población local.
Añadió que el proyecto también contempla ampliar la relación con empresas tecnológicas y de innovación. Entre las gestiones mencionó acercamientos para futuras etapas de desarrollo relacionadas con Google y proyectos tecnológicos vinculados al ecosistema de semiconductores que se desarrolla en Puebla.


